Estofado de ternera

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Estofado de ternera a la jardinera

Al igual que esta receta de escudella, el estofado de carne de ternera es uno de esos platos que es perfecto durante los inviernos fríos.

Hay muchas maneras de hacer un estofado, pero hay unos pasos básicos que no se pueden suprimir. En primer lugar, hay que dorar la carne, que consiga un color marrón oscuro por todas sus partes.

Esto es imprescindible para que se empiece a formar una capa oscura en el fondo de la cazuela. Esta capa es la fuente de la magia del guiso. Está llena de sabores caramelizados y asados que le dan ese toque final.

Estofado de ternera a la jardinera

Es un plato que necesita su tiempo, pues es una carne dura que necesita mucha cocción lenta para ablandarse. El mínimo son dos horas.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 kilo de carne de ternera para guisar
  • Aceite de oliva
  • 1 cebolla mediana, en dados
  • 1 tallo de apio, cortado en dados
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharada de salsa de tomate
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire
  • 1 y 1/2 cucharadas de harina
  • 120 ml de vino tiento o cerveza
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 1/2 litro de caldo de pollo
  • 1 zanahoria en dados
  • 250 gr de patatas peladas en dados
  • 1/2 taza de guisantes congelados
  • Sal y pimienta, al gusto

Instrucciones

Corta en cubos pequeños la carne de vacuno y elimina cualquier trozo de grasa blanca que veas. Esto se hace más fácilmente si se corta la carne con un cuchillo afilado en rebanadas, cada rebanada en tiras y luego las tiras en trocitos.

Pon una cazuela grande (a ser posible de hierro fundido) a fuego medio con un fondo de aceite. Cuando esté lo suficientemente caliente, añade la carne sin amontonarla (si es necesario haz dos tandas), y espolvorea generosamente sal y pimienta negra.

Deja que se dore hasta que todos los lados tengan una corteza marrón oscura y no se peguen a la cazuela. Remuévelo de vez en cuando. Saca la carne a un plato afuera y continúa dorándola si no lo has hecho de una vez.

Una vez que toda la carne está sellada, empezamos con las verduras. Calentamos otra cucharada de aceite a fuego medio y añadimos la cebolla y el apio para que se cocinen hasta que estén blandos y translúcidos, aproximadamente 8-10 minutos.

Incorpora el ajo y continúa la cocción hasta que esté fragante, menos de 1 minuto. Añade la salsa de tomate, sal y una cucharada de la salsa Worcestershire.

Espolvorea la harina sobre los vegetales y remuévelo hasta que no se vea.

Aumenta la temperatura un poco y vierte el vino. El vino debe comenzar inmediatamente ha producir burbujas y vapor. Con una espátula, raspa el fondo de la cazuela para disolver la capa que se ha pegado. Continúa con el raspado hasta que el vino se haya reducido y espese ligeramente.

Devuelve la carne a la cazuela, agrega las ramitas de tomillo enteras, el laurel y vierte encima el caldo. Remuévelo todo para que se combine y aumenta la temperatura para que empiece a hervir.

Tapa la cazuela y reduce la temperatura para que todos los ingredientes se cocinen a fuego lento durante 1 hora y media, removiendo de vez en cuando. El guiso tiene que estar en todo momento a fuego bajo.

Agrega las patatas y las zanahorias al guiso, cubre la cazuela nuevamente y continua la cocción durante 45-60 minutos.

Al final, la carne tiene que desmenuzarse fácilmente y las patatas tienen que estar tiernas. Si no están así, continua con la cocción 15 minutos más hasta que esté cocido.

Incorpora los guisantes y un chorrito de vino tinto. Retira los tallos del tomillo y la hoja de laurel. Prueba el plato y ajusta las cantidades a tu gusto. Sirve el guiso caliente, pues frío no apetece.